Sábado en la tarde noche, luego de un par de submarinos arequipeños (chela con un vasito de anisado dentro), en plena fiesta, conozco a una lindísima chica, con las características de las que uno se suele enamorar a primera vista...
Me mira, la miro, la saco a bailar, conversamos, la encanto con mi acento (como bueenoo), seguimos bailando y preguntando esas cosas tontas (pero necesarias) que uno pregunta cuando se interesa en alguien más...
De repente, luego de un buen rato, la veo coger su cartera (estaba en otra mesa), me acerco y le digo - ¿ya te vas? -, me responde -no, sólo voy al baño-. -Por si acaso no encuentres el camino de vuelta, mejor dame tu teléfono- le contesto. Me lanza esa miradita, toma el celular de mis manos y apunta un número. Se va. La veo irse. Miro la pantalla. Habían sólo seis dígitos escritos....
-¡Oe que!. ¿Seis números?. Seguro tiene enamorado y no quiere nada- pienso. Como que me molesto. No le doy importancia. La veo volver, pero ya nada es igual. Salgo a bailar con otra gente, la miro, me mira un poco extrañada, como esperando algo. Simplemente decidí no volverla a buscar...
Domingo en la tarde, minutos antes de viajar a Puno le cuento a un amigo lo sucedido. -¿Oe pero no sabes?, los números fijos en Arequipa tienen seis dígitos -, - si una flaca te da su fono de casa es porque debe estar bien interesada ....- me responde.
PD: Si tuviera el tag "soy un tarado", les aseguro que este post lo llevaría....